Austin Fisher, de 30 años, se declaró culpable por el brutal asesinato de tres personas (Edwin Barber, Savannah Barber y Shad Cole) ocurrido a finales de mayo en Exodus Way.
Fisher, quien confesó los crímenes a un conductor de Uber y luego a su madre tras robar dinero y drogas a las víctimas, llegó a un acuerdo con la fiscalía.
Fue sentenciado a cuatro cadenas perpetuas consecutivas sin derecho a libertad condicional en la Prisión Estatal de Florida.





