Un golpe directo a las políticas de deportación masiva del gobierno.
El juez federal P. Casey Pitts, en California, anuló en todo el país las directrices de ICE que permitían arrestar a migrantes dentro de las cortes de inmigración o en sus inmediaciones, calificándolas de «arbitrarias y caprichosas».
El fallo de 71 páginas detalla que estas tácticas provocaron que los inmigrantes dejaran de asistir a sus audiencias por puro miedo a ser capturados.
Además, restableció el límite estricto de 12 horas en celdas de retención temporal, eliminando la extensión de 72 horas que el gobierno había impuesto.





