JACKSONVILLE, Florida – Lo que debió ser una llamada de auxilio médico se convirtió en una pesadilla familiar. Vanessa Martin, residente de Jacksonville, lidera hoy una exigencia comunitaria de transparencia, justicia y una reforma profunda al sistema de emergencias, luego de que su hijo de 32 años, Rashaud Martin, falleciera en la parte trasera de una patrulla tras sufrir una crisis de salud mental.
El caso ha encendido nuevamente las alarmas en la comunidad sobre cómo las fuerzas del orden manejan los episodios psiquiátricos extremos.
Una llamada de auxilio que terminó en fatalidad
La noche del 24 de octubre de 2025, la vida de la familia Martin cambió para siempre. Rashaud, quien padecía de esquizofrenia, comenzó a experimentar un episodio severo en su hogar. Buscando ayuda médica y contención para su hijo, Vanessa llamó al 911 con la esperanza de recibir apoyo profesional.
Oficiales de la Oficina del Sheriff de Jacksonville (JSO) acudieron al lugar y aplicaron la Ley Baker (Baker Act), un mecanismo legal en Florida que permite la retención e internamiento involuntario de una persona para una evaluación psiquiátrica de emergencia. Alrededor de las 6:00 p.m., Rashaud fue subido a una patrulla para ser trasladado a un centro de salud mental.
Sin embargo, casi seis horas después, justo antes de la medianoche, las autoridades notificaron a Vanessa una devastadora noticia: su hijo había muerto en el asiento trasero del vehículo policial durante el trayecto.
«Yo nunca quise que arrestaran a mi hijo. Quería que la policía lo ayudara», declaró Vanessa Martin en un emotivo homenaje comunitario.
Hermetismo oficial y meses de dolorosa espera
A pesar de que los hechos ocurrieron a finales de 2025, la familia denuncia haber enfrentado una dolorosa burocracia y una total falta de respuestas. No fue sino hasta marzo de 2026 cuando finalmente recibieron el certificado de defunción y los resultados de la autopsia, cuyos detalles específicos aún no han sido revelados públicamente por las autoridades.
Actualmente, la exigencia central de la familia es clara: la liberación inmediata de los videos de las cámaras corporales (bodycams) de los oficiales involucrados.
A la fecha, el JSO no ha emitido comentarios públicos ni ha esclarecido la línea de tiempo de lo que ocurrió dentro de la patrulla durante esas horas críticas.
Comunidad exige un cambio drástico: Profesionales, no policías
El dolor de la familia Martin ha catalizado un movimiento local. En una reciente vigilia celebrada en el Riverview Park, la familia, en Alianza con el Jacksonville Community Action Committee (JCAC), alzó la voz para exigir que la ciudad implemente un modelo de co-respondedores de salud mental.
Este sistema, que ya opera con éxito en otras ciudades de Estados Unidos, propone que las llamadas al 911 relacionadas con crisis psiquiátricas sean atendidas por psicólogos, trabajadores sociales y paramédicos entrenados, en lugar de enviar a oficiales de policía armados como primera y única línea de respuesta.
Para Vanessa Martin, la lucha apenas comienza. Mientras procesa el duelo, asegura que no se detendrá hasta obtener las respuestas que le permitan tener un cierre y, sobre todo, garantizar que ninguna otra madre en Jacksonville tenga que enterrar a su hijo por pedir ayuda.





