
Lo que antes se resolvía con una costosa multa de tráfico en Florida hoy se ha convertido en un arresto penal con esposas y celda. La estricta ley estatal de «Velocidad Excesiva Peligrosa» (HB 351 / Estatuto de Florida § 316.1922) ha cumplido su primer año en vigor dejando cifras alarmantes: más de 4,000 conductores bajo arresto criminal a nivel estatal. De acuerdo con los datos de la Patrulla de Caminos de Florida (FHP), el condado de Orange lidera las estadísticas con más de 500 detenciones, principalmente en la congestionada autopista I-4.
¿Cuándo se Considera un Delito Penal?
La ley establece dos umbrales automáticos donde el oficial de policía está obligado a realizar un arresto y remolcar el vehículo:
- Superar por 50 mph o más el límite de velocidad publicado en cualquier calle, zona escolar o autopista (sin importar el tráfico).
- Conducir a 100 mph o más de una manera que amenace la seguridad de terceros o interfiera con el flujo vehicular.
Penas y Antecedentes para Infractores
Las repercusiones judiciales están tipificadas como un delito menor de segundo grado y escalan rápidamente:
- Primera Ofensa: Ingreso inmediato a prisión, registro de antecedentes penales, fianza, una multa penal de hasta $500 dólares y una sentencia potencial de hasta 30 días de cárcel.
- Segunda Ofensa (dentro de un lapso de 5 años): Las penas aumentan hasta 90 días de cárcel, multas de hasta $1,000 dólares y una suspensión obligatoria de la licencia de conducir de 6 a 12 meses.
- Tercera Ofensa: El caso se eleva a un delito grave de tercer grado, con castigos severos de hasta 5 años en una prisión estatal y la revocación de la licencia por toda una década.
Los abogados locales advierten que las excusas médicas o las prisas ya no eximen a los infractores de pasar la noche en la cárcel del condado.





