El impacto de la influenza aviar ha sido devastador, con más de 136 millones de aves infectadas o sacrificadas para frenar la propagación de la enfermedad desde que el virus ingresó a los Estados Unidos en 2022. Solo en los últimos tres meses, alrededor de 30 millones de gallinas ponedoras—10 % de la población total de aves ponedoras del país— han sido eliminadas, según cifras compartidas en los reportes.
En algunas partes del país, los comparadores ya pagan más del doble del precio promedio o, peor aún, han encontrado los anaqueles vacíos en la tienda. Las variedades orgánicas y de libre pastoreo son aún más caras.
Algunas tiendas incluso han limitado la cantidad de huevos que una persona puede comprar.
“Es un robo”, dijo Sage Mills, residente de Minneapolis, quien compró huevos para hacer un pastel de cumpleaños la semana pasada. “Los huevos solían ser un alimento básico para nosotros».
