El Airbus A350 iba camino a Barcelona, pero tuvo que devolverse dos horas después de haber iniciado el recorrido, por un pasajero que “tuvo diarrea a lo largo del avión”.

El equipo de cabina tuvo que pasar cinco horas limpiando y reemplazando la alfombra ensuciada.

“Es simplemente una cuestión de riesgo biológico: tuvimos un pasajero que tuvo diarrea a lo largo del avión, por lo que querían que regresáramos a Atlanta”, dijo el piloto al control de tráfico aéreo.

Al aterrizaje del avión en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, los miembros de la cabina trataron de cubrir los residuos para que los pasajeros pudieran bajar.

El equipo de mantenimiento pasó cinco horas limpiando el interior del avión y cambiando la alfombra del pasillo.

“Nuestros equipos trabajaron de la forma más rápida y segura posible para llevar a nuestros clientes a su destino final. Pedimos disculpas sinceras a nuestros clientes por el retraso y las molestias en sus planes de viaje”, afirmó un portavoz de Delta.

Los  336 pasajeros pudieron llegar a Barcelona este sábado sin incidentes adicionales a las 5:16 de la tarde, hora local.

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