Este sábado, Washington será escenario de dos visiones opuestas del poder y la democracia. Mientras el expresidente Donald Trump celebrará su 79° cumpleaños y el 250° aniversario del Ejército de Estados Unidos con un gran desfile militar en la capital, miles de ciudadanos en todo el país se movilizarán en protesta bajo el lema «No Kings» («Sin Reyes»).
¿Qué es el movimiento «No Kings»?
El movimiento «No Kings» ha convocado a más de 1.800 protestas en todo el territorio estadounidense, como respuesta al actual clima político y a la actuación de Trump frente a manifestantes en ciudades como Los Ángeles.
A través de su sitio web oficial, el movimiento denuncia: «Han desafiado a nuestros tribunales, han deportado estadounidenses, han arrestado a personas en las calles, han atacado nuestras libertades civiles y han recortado nuestros programas de ayuda.»
Respaldada por la iniciativa 50501 —que significa 50 estados, 50 protestas, 1 movimiento—, la campaña busca rechazar el autoritarismo y defender los principios democráticos. Según sus organizadores, no es casual que las protestas se realicen el mismo día que el desfile, ya que buscan contrarrestar lo que consideran un espectáculo de fuerza destinado a alimentar el ego de Trump.
«El 14 de junio, Día de la Bandera, el presidente Trump quiere tanques en las calles y una exhibición de dominio digna de la televisión para su cumpleaños. Pero el verdadero poder no se exhibe en Washington. Se alza en todas partes,» señala el manifiesto del movimiento.
¿Cómo será el desfile militar?
El desfile conmemorará el 250° aniversario del Ejército de Estados Unidos, coincidiendo con el cumpleaños de Trump. Según reportes, el expresidente ha prometido que será «mejor y mayor que cualquier otro desfile que hayamos tenido en este país.»
El evento, cuyo costo total se estima en 45 millones de dólares (de los cuales 16 millones se destinarían a reparar los daños en las calles), incluirá:
Representaciones de las principales guerras de la historia de EE.UU.
Desfiles de tropas con uniformes históricos y modernos.
Vehículos militares de distintas épocas.
El último desfile militar en suelo estadounidense se realizó en 1991, bajo la presidencia de George H.W. Bush, tras la Guerra del Golfo. Aunque Trump ya había intentado organizar un desfile similar durante su primer mandato (2017-2021), el proyecto fue rechazado entonces por las autoridades de Washington debido a su elevado costo y al impacto sobre las infraestructuras urbanas.
Un mensaje de resistencia pacífica Frente al despliegue militar, los organizadores de «No Kings» llaman a una jornada de resistencia democrática:
«No nos reunimos para alimentar su ego. Construimos un movimiento que lo deja atrás. La bandera no le pertenece al presidente Trump. Nos pertenece a nosotros. No estamos viendo cómo se desarrolla la historia. La estamos creando.
» El sábado, las voces de miles de ciudadanos resonarán desde plazas, calles, pequeños pueblos y parques, con un mensaje claro: «No habrá tronos, ni coronas, ni reyes.» El país se prepara así para un día de contrastes, en el que la celebración del poder militar coincidirá con una ola de movilización ciudadana en defensa de los valores democráticos.
