La compañía OceanGate ha dado por muertos a los cinco tripulantes del sumergible que se perdió este lunes en el Océano Atlántico mientras se sumergía para ver los restos del Titanic, según ha informado en un comunicado.
«Creemos que nuestro CEO Stockton Rush, Shahzada Dawood y su hijo Suleman Dawood, Hamish Harding y Paul-Henri Nargeolet, lamentablemente se han perdido. Estos hombres eran verdaderos exploradores que compartían un espíritu distintivo de aventura y una profunda pasión por explorar y proteger los océanos del mundo. Nuestros corazones están con estas cinco almas y cada miembro de sus familias durante este trágico momento. Lamentamos la pérdida de vidas y la alegría que trajeron a todos los que conocían», han añadido.
La empresa también ha agradecido el compromiso de todos los equipos de búsqueda. «Este es un momento muy triste para toda la comunidad de exploradores y para cada uno de los familiares de los perdidos en el mar. Pedimos respetuosamente que se respete la privacidad de estas familias durante este momento tan doloroso», han escrito.
Una «pérdida catastrófica de la presión en la cámara» generó el accidente
Este jueves, uno de los robots submarinos que participaban en las labores de búsqueda ha descubierto «escombros» dentro del área de búsqueda: en total son cinco piezas que corresponden a varias partes de la nave, que implosionó por una pérdida de presión.
«Esta mañana un ROV ha descubierto una pieza del submarino. El ROV encontró otros restos y al consultar a expertos determinamos que los restos se corresponden con una pérdida catastrófica de la presión en la cámara. Hemos notificado a las familias. La Guardia Costera de EEUU ofrece sus condolencias a las familias. No puedo imaginar lo que esto ha supuesto para ellos y espero que este descubrimiento les de consuelo en estos tiempos tan difíciles», ha asegurado John Mauger, almirante de la Guardia Costera.
A pesar de ello, la Guardia Costera ha asegurado que seguirá buscando los cuerpos de los cinco tripulantes que viajaban en la nave.
