Más de 2.000 civiles ucranianos han muerto desde el comienzo de la invasión lanzada por Rusia el pasado 24 de febrero, según denunció este miércoles el Servicio Estatal de Emergencia de Ucrania (DSNS, por sus siglas en ucraniano).
«Durante los siete días de la guerra Rusia ha destruido cientos de infraestructuras de transporte, viviendas, hospitales y guarderías. En este tiempo han muerto más de 2.000 ucranianos, sin contar a nuestros defensores», señaló el DSNS.
El organismo en su comunicado afirma que «niños, mujeres y las fuerzas de defensa están perdiendo la vida a cada hora».
Por otra parte la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha elevado a 874.000 el número de ucranianos que han huido de la guerra que se inició hace una semana, tras la invasión y los ataques lanzados por Rusia desde varios frentes. Esta actualización corresponde a datos recogidos hasta ayer en los países vecinos de Ucrania, precisó la entidad.
Otras 96.000 personas han cruzado desde las regiones orientales de Lugask y Donestk -bajo control de grupos armados separatistas desde 2014- hacia Rusia. Más de la mitad de refugiados se han dirigido a Polonia y algunos miles ya han llegado a terceros países, como República Checa, donde existe una importante comunidad ucraniana, según dijo el jefe del ACNUR, Filippo Grandi. Antes del estallido de este conflicto internacional, la ACNUR tenía registrados a 53.500 refugiados y solicitantes de asilo de nacionalidad ucraniana, de los cuales 36.500 se encontraban en Europa.
