Los republicanos obtuvieron el control del Senado de Estados Unidos con victorias en Virginia Occidental y Ohio el martes, lo que garantiza que el partido de Donald Trump controlará al menos una cámara del Congreso el próximo año. Los republicanos también registraron avances iniciales en su lucha por conservar el control de la Cámara de Representantes.
Las esperanzas demócratas en el Senado se evaporaran cuando el senador Sherrod Brown (46.4%) de Ohio perdió su reelección ante el republicano Bernie Moreno (50.2%), un millonario inmigrante colombiano, recién llegado a la política, cuya candidatura fue impulsada por el expresidente Donald Trump. Esta competencia fue la más cara del ciclo, con unos 400 millones de dólares.
Si prevalecen, los republicanos estarían en posición de dictar la agenda en Washington, ayudando a Trump a cumplir su promesa de recortar los impuestos y restringir la inmigración.
En declaraciones el miércoles de madrugada en su fiesta electoral en Florida, Trump dijo que los resultados otorgaban un “mandato sin precedentes y poderoso” a los republicanos. Calificó la victoria en el Senado “increíble”. Y elogió al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, que se marchó de su propia fiesta en Luisiana para unirse a Trump. “Está haciendo un trabajo fantástico”, dijo Trump.
