La ola de calor que tiene bajo alerta a 85 millones de personas en Estados Unidos no da tregua ni siquiera a los famosos corales del sur de Florida.
Las temperaturas de la superficie del mar alcanzaron los niveles más altos registrados desde que los satélites comenzaron a recopilar estos datos oceánicos, y se han convertido en una seria amenaza para los habitantes de la conocida como «la selva tropical del mar», que incluye a más de 4.000 especies de peces, además de otras formas de vida marinas.
Hay que tener en cuenta que cuanto más caliente está el agua menos oxígeno contiene y eso provoca que las muertes de peces a gran escala sean cada vez más frecuentes.
Por toda la cadena de islas que conforma los Cayos de Florida, grupos de rescate de corales e instituciones gubernamentales y académicas se han movilizado para salvar a los corales de un blanqueamiento histórico que, según los expertos, amenaza la viabilidad del tercer arrecife más grande del mundo.
«Nunca habíamos visto el aumento de las temperaturas del agua que estamos viviendo en el sur de Florida», explica en una entrevista Yoca Arditi-Rocha, bióloga y directora ejecutiva del Instituto CLEO, una organización sin fines de lucro que se enfoca en la educación y la defensa de la crisis climática.
