Los casos de sarampión han subido un 79% este año respecto al pasado, han alertado hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la agencia de la ONU para la Infancia (Unicef). Lo atribuyen, sobre todo, a la disrupción de las campañas de vacunación infantil por la pandemia de Covid-19.

Los dos primeros meses de este año se notificaron al menos 17.338 casos de sarampión en el mundo, frente a 9.665 en el mismo periodo del año pasado.

La OMS ha recordado que el sarampión es muy contagioso, que se extiende más rápido que la gripe, la covid o el ébola y que puede ser una enfermedad muy grave entre los niños más pequeños.

Para la directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, el aumento de casos es fruto de una «tormenta perfecta» por la falta de inmunización de muchos niños y la vuelta a la normalidad en las relaciones sociales tras casi dos años de restricciones para contener los contagios de coronavirus.

“Es alentador que en muchas comunidades la gente se sienta  protegida lo suficiente ante la Covid-19 para retomar la  actividad social. Pero hacer eso en un lugar donde los niños no están recibiendo las vacunas rutinarias genera la tormenta perfecta para la propagación de enfermedades como el sarampión”, ha advertido Russell.

El sarampión, una de las enfermedades más contagiosas

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa y puede llegar a ser muy grave. Se transmite por las gotas respiratorias y el virus puede vivir hasta dos horas fuera del enfermo.

En los países desarrollados la enfermedad suele resolverse en 10 días tras cursar con fiebre, conjuntivitis, malestar y manchas en la piel, pero las complicaciones pueden aparecer sobre todo en menores de un año y mayores o personas con enfermedades previas. Desde diarrea u otitis en el 10% de los casos, hasta neumonía (en uno de cada 20 casos), encefalitis e incluso fallecimiento (en aproximadamente uno de cada 1.000 casos), según los datos del Departamento de Salud estadounidense.

Aparte de su efecto directo, el virus del sarampión también debilita el sistema inmunitario por lo que deja a los niños más vulnerables a otras enfermedades infecciosas, como confirmaron en 2018 sendas investigaciones publicadas en Science.

«El sarampión es más que una enfermedad peligrosa y potencialmente mortal. También es un primer indicio de que existen lagunas en nuestra cobertura mundial de inmunización, lagunas que los niños vulnerables no pueden permitirse», ha afirmado Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF en un comunicado.

Translate »