La muerte de Brayan Rayo Garzón, un migrante colombiano de apenas 27 años que estaba bajo custodia de ICE en Missouri, ha provocado indignación internacional y una fuerte reacción del presidente colombiano Gustavo Petro.
El joven fue hallado inconsciente dentro de una celda de aislamiento en la cárcel del condado de Phelps, en Rolla, Missouri, mientras esperaba un proceso de deportación migratoria.
Según documentos oficiales y detalles revelados posteriormente, Brayan había sido colocado en aislamiento después de dar positivo por COVID-19. Durante esos días, presuntamente sufrió una profunda crisis emocional mientras permanecía completamente solo en una celda de concreto.
Registros internos indican que sus citas de salud mental fueron aplazadas repetidamente debido a “falta de personal”.
Pero uno de los detalles que más conmoción ha causado es que, según denuncias familiares y reportes oficiales, el joven suplicó varias veces poder hablar con su madre y no se lo permitieron.
