Este es un resumen de lo ocurrido ayer en el Concejo Municipal de Jacksonville y quiero que lo lean con detenimiento para que sepan:
- Que funcionarios ( que dejo en la foto) apoyaron y cuales rechazaron la propuesta de convertir LOCALMENTE EN LA CIUDAD DE JACKSONVILLE en CRIMINALES a los inmigrantes indocumentados SOLO POR EL HECHO DE SERLO sin que tengan ningun otro cargo.
- Que nos queda por hacer y que podrian Ustedes hacer.
- Que tan posible que este resultado de anoche NEGATIVO se convierta en algo POSITIVO.
El futuro de la ordenanza ahora está en manos de la alcaldesa ( AUN TENEMOS ALGO POR HACER) La reunión del concejo municipal se extendió hasta altas horas de la noche.
Durante la sesión, el republicano Michael Boylan presentó una enmienda clave que eliminaba la parte de la ley que perjudicaba a nuestra comunidad, argumentando que este es un asunto de jurisdicción federal y que la ciudad no debería asumir costos adicionales.
Además, se pronunció en contra de la imposición de una pena de 30 días de cárcel incluida en la propuesta.
Por su parte, Ken Amaro expresó su rechazo a la ordenanza durante su discurso, pero de manera sorprendente votó a favor de ella en la votación final.
Mientras tanto, Rahman Johnson se opuso firmemente a la criminalización de los indocumentados y mostró su apoyo a la comunidad. El ambiente en el recinto reflejaba una narrativa preocupante: quienes se manifestaban en contra de esta ordenanza eran señalados erróneamente como opositores de la policía local, lo cual está lejos de la realidad.
Con un total de 17 concejales presentes y dos ausentes, la votación final cerró con 12 votos a favor y 5 en contra. Tras la decisión, Johnson se dirigió a la comunidad, generando un fuerte respaldo entre los asistentes.
Ahora, el destino de esta ley queda en manos de la alcaldesa, quien tiene la facultad de firmarla o vetarla, como ya ha hecho con otras propuestas en el pasado.
Si decide vetarla, volvera al concejo para votar de nuevo, pero los concejales necesitarían una mayoría absoluta para anular su decisión, lo que aún deja abierta la posibilidad de revertir esta medida. Sin embargo, si la alcaldesa firma la ordenanza, no habrá más opciones de apelación.
El próximo jueves será nuestra última oportunidad. Es momento de dirigirnos a la alcaldesa y solicitar su apoyo. Aunque se ha perdido una batalla, la lucha aún no ha terminado.
