El gobierno de Estados Unidos confirmó que amparado bajo el Título 42 del Código de Estados Unidos está deportando a inmigrantes venezolanos directamente a Colombia, una estrategia que hasta ahora no se conocía.
«El 27 de enero el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) devolvió a dos ciudadanos venezolanos a Colombia, donde habían residido anteriormente, de conformidad con la orden de salud pública del Título 42 de los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC)”, dijo en un correo electrónico.
La respuesta agrega que el DHS “se compromete a garantizar que cada migrante encontrado (en la frontera con México) sea procesado de manera segura, ordenada y humana”.
El programa despertó criticas tanto de legisladores republicanos como demócratas, quienes exigen, por una parte, mayor transparencia por parte de las autoridades federales de inmigración, al mismo tiempo que te4ngan en cuenta la crisis que se vive en Venezuela y que ha generado uno de los mayores movimientos migratorios a nivel mundial.
Razones oficiales
El DHS explicó que “se espera que los vuelos a Colombia con ciudadanos venezolanos que anteriormente residían en Colombia se realicen de manera regular y serán operados por la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE)”, agencia federal encargada de la expulsión de extranjeros.
“Como parte de los esfuerzos de mitigación de COVID-19, el DHS continúa haciendo cumplir la autoridad de salud pública del Título 42 de los CDC con todas las personas que se encuentran en la frontera suroeste”, indicó.
El gobierno se justificó además indicando que “la capacidad del DHS para expulsar personas puede verse limitada por varias razones, incluida la capacidad de México para recibir personas de ciertas nacionalidades”.
Acuerdo con Colombia
En la respuesta enviada por el DHS, el gobierno explica que la deportación de inmigrantes venezolanos a Colombia se inició “luego de conversaciones” con el gobierno de Bogotá. Y que los afectados son “ciudadanos venezolanos que habían residido anteriormente allí”.
Las expulsiones ejecutadas hasta ahora fueron “bajo la orden de salud pública del Título 42 de los CDC”, aseguró el ministerio, pero no entregó datos sobre el total de deportaciones hechas hasta ahora.
Sin embargo, tras la respuesta entregada por el DHS en la que menciona un acuerdo alcanzado con el gobierno de Colombia para deportar a ese país a ciudadanos venezolanos detenidos en la frontera sur de estados Unidos, la canciller de ese país sudamericano, Marta Lucía Ramírez, negó que se haya alcanzado un acuerdo entre ambas naciones.
“Colombia no ha firmado ningún acuerdo con Estados Unidos para traer 6,000 venezolanos deportados”, dijo la jefa de la diplomacia colombiana durante una entrevista con Blu Radio.
Pero horas más tarde el presidente de Colombia, Iván Duque, confirmó que su país estaba colaborando con Estados Unidos para recibir inmigrantes venezolanos que son deportados por el gobierno de Biden.
Duque confirmó además lo que dijo el DHS, que los deportados se trata de venezolanos que vivían en Colombia bajo un estatus migratorio que les fue otorgado por ese gobierno por razones humanitarias.
Se trata de individuos “que tenían estatus migratorio en nuestro país y que aprovechándolo trataron de ingresar ilegalmente a territorio de Estados Unidos”, indicó Duque. “Por eso se están deportando a Colombia”.
El mandatario dijo además que “ninguna de esas personas tenía Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, desmintiendo versiones al respecto.
Críticas al plan
Tras la conformación del programa, legisladores de ambos partidos criticaron las deportaciones de venezolanos a Colombia.
“Llegaré al fondo del asunto para saber exactamente qué está haciendo la Administración Biden, porque quiero hacer todo lo posible para ayudar a los venezolanos”, dijo el senador republicano, Rick Scott (Florida), a la Voz de América.
No solo venezolanos serán deportados
El gobierno de Biden dijo también que, si bien las leyes y políticas varían de un país a otro con respecto a la aceptación de ciudadanos extranjeros que anteriormente tenían estatus, “el DHS también ha expulsado a otros migrantes a terceros países en la región en la que anteriormente residían o tenían estatus”.
“Todos los pasajeros son examinados médicamente antes de abordar los vuelos”, precisó. “Además, a las personas y al personal se les proporciona y se les exige que usen equipo de protección personal (EPP) tal como mascarillas antes y durante el vuelo” de repatriación.
