El Secretario de Seguridad Nacional de EEUU, Alejandro N. Mayorkas, y los ministros de Relaciones exteriores de Panamá, Janaina Tewaney, y de Colombia, Álvaro Leyva Durán se reunieron el martes en la capital panameña para analizar el impacto de la migración irregular, y posibles soluciones en medio de la escalada en el flujo de migrantes que atraviesan el inhóspito y peligroso Tapón del Darién.
Los funcionarios expresaron que mediante la campaña coordinada de sesenta días y una cooperación sostenida dentro de un período no menor a 12 meses tratarán de “acabar con el movimiento ilícito de personas y mercancías a través del Darién…” al mismo tiempo que buscarán “abrir nuevas vías legales y flexibles para decenas de miles de migrantes y refugiados como alternativa a la migración irregular”, según un comunicado conjunto.
Además, pondrán en marcha un plan para reducir la pobreza, y promover los empleos, y oportunidades económicas sostenibles en las comunidades fronterizas del norte de Colombia y el sur de Panamá, “reconociendo nuestro interés y responsabilidad compartidos para prevenir el riesgo para la vida humana, desbaratar las organizaciones criminales transnacionales y preservar la vital selva tropical”, agrega el documento.
“Esta reunión trilateral sirve como un llamado a la acción para que toda la región se una para abordar la migración irregular…”, dijo más temprano la canciller panameña al leer parte de la declaración conjunta con la que se da seguimiento a la “hoja de ruta” pactada en una reunión similar realizada en Colombia en febrero pasado.
Panamá, que enfrenta un creciente problema con el flujo de migrantes irregulares de distintas partes del mundo, se ha visto obligado a pedir apoyo de los países del área para atender la crisis humanitaria.
El Secretario de Seguridad Nacional de EEUU, Alejandro Mayorkas recordó que la única manera de lograr una respuesta sostenible a la crisis migratoria “es atacar las raíces y esto va a tomar tiempo…”
“…Sabemos que ningún país, ninguna comunidad puede resolver el reto tan complicado como esto, sola, de esta manera estamos comprometidos a trabajar juntos los tres países”, afirmó Mayorkas.
Agregó que mientras Estados Unidos se prepara para rescindir el título 42 (una medida de salud pública que permite la rápida salida de indocumentados en la frontera), el país debe hacer más, y aumentar los esfuerzos para prevenir el viaje peligroso a través de Darién.
Mayorkas recordó que miles de personas “ponen su vida en manos de traficantes y encaran muchos peligros incluyendo hasta la muerte” mientras cruzan la selva expuestos a la explotación y el peligro. “…tenemos que interrumpir estas organizaciones internacionales, criminales”, agregó.
«Aquellos que buscan venir a los Estados Unidos deben aprovechar las vías seguras, ordenadas y legales que les estamos presentando», dijo Mayorkas a la prensa en Ciudad de Panamá.
«Estados Unidos ha aumentado significativamente esos caminos, al igual que nuestros socios. Y buscamos seguir ampliándolos como una alternativa al peligroso viaje que muchos emprenden», agregó.
Los riesgos del Darién
Unas 100.000 personas han cruzado este año la selva de Darién en su travesía hacia Estados Unidos. Seis veces más que en igual período del año anterior, según datos aportados a la AFP por el Sistema Nacional de Migración panameño.
La mayoría de los migrantes que atraviesan el Darién son venezolanos, haitianos y ecuatorianos, aunque también hay asiáticos, principalmente de China y la India, y africanos, sobre todo de Camerún y Somalia.
