La Ley de Equidad para Trabajadoras Embarazadas ( Pregnant Workers Fairness Act) entró en vigor este martes con lo cual millones de trabajadoras se verán beneficiadas con una serie de derechos tan elementales como pausas para beber agua o acceso obligatorio para ir al baño.

La Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (Equal Employment Opportunity Commission) afirma que casi una cuarta parte de las mujeres se han planteado renunciar a sus trabajos durante el embarazo por falta de adaptaciones o miedo a la discriminación.

¿Qué es la Ley de Igualdad para Trabajadoras Embarazadas?

La Ley de Igualdad para las Trabajadoras Embarazadas (PWFA, por sus siglas en inglés) es una nueva ley que exige a ciertas empresas que realicen «adaptaciones razonables» a las limitaciones conocidas de una trabajadora relacionadas con el embarazo, el parto o afecciones médicas relacionadas, a menos que la adaptación cause al empresario una «dificultad excesiva».

La ley solo se aplica a las adaptaciones. Las leyes vigentes en EEUU prohíben despedir o discriminar de cualquier otro modo a las trabajadoras por motivos de embarazo, parto o afecciones médicas relacionadas.

La PWFA no sustituye a las leyes federales, estatales o locales que protegen más a las trabajadoras afectadas por el embarazo, el parto o afecciones médicas relacionadas. Más de 30 estados y ciudades cuentan con leyes que prevén adaptaciones para las trabajadoras embarazadas.

Qué empresas deben incorporar cambios para sus empleadas embarazadas

La nueva norma obliga a las empresas con al menos 15 trabajadores a incorporar «adaptaciones razonables» destinadas a beneficiar a sus empleadas embarazadas.

También la ley aplica para el sector público: el Congreso, las agencias federales, las agencias de empleo y las organizaciones sindicales.

En qué consisten los cambios de la ley que favorece a las trabajadoras embarazadas

Las empresas deberán incorporar cambios en sus políticas que permitan a las empleadas embarazadas laborar en horarios más flexibles, tomar tiempo para sentarse en tareas que requieren estar de pie por mucho tiempo y habilitar un puesto en el estacionamiento cercano al lugar de trabajo.

La ley también exige que las empresas den uniformes y prendas de seguridad adaptados a los cambios corporales de la embarazada, y que se les exima de levantar objetos pesados o de trabajar cerca de productos químicos que podrían ser peligrosos durante el embarazo.

Las empleadas embarazadas también tienen derecho, bajo esta ley, a tiempo adicional de pausa para ir al baño, comer y descansar; disfrutar de permisos o tiempo libre para recuperarse del parto; y ser dispensada de actividades extenuantes.

Qué otras prohibiciones plantea la ley

Los empleadores cubiertos no pueden

Fuente: Univision

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