En medio de crecientes tensiones por la migración, Thomas Homan, designado como “zar de la frontera” por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que las deportaciones masivas serán una prioridad desde el primer día de la nueva administración.
En una entrevista con CNN, Homan afirmó: “Los oficiales del ICE estarán en las calles desde las primeras horas. El presidente ha sido claro en su prioridad: abordar las amenazas a la seguridad pública y nacional”.
Homan también criticó la gestión migratoria del actual presidente, Joe Biden, calificándola de ineficiente y aseguró que millones de migrantes permanecen en la frontera con México, representando “una preocupación significativa para la seguridad pública”. Además, subrayó que para implementar los planes de deportación masiva se necesitarán más agentes del ICE y al menos 100 mil camas adicionales para la detención de migrantes, aunque esto dependerá del respaldo financiero del Congreso.
A pesar de la insistencia de los periodistas, Homan no proporcionó una cifra concreta sobre el número de personas que planean deportar durante el próximo mandato de Trump. Sin embargo, dejó claro que el objetivo es “arrestar a la mayor cantidad posible de individuos en situación irregular”.
La designación de Homan no está exenta de controversia. Durante el primer mandato de Trump, Homan desempeñó un papel clave en la política de separación de familias migrantes, diseñada por Stephen Miller, uno de los principales asesores de la administración. Esta medida implicaba que los niños que cruzaban la frontera sur de Estados Unidos de manera irregular fueran separados de sus padres o tutores para procesar penalmente a los adultos.
Con estas declaraciones, el futuro gobierno de Trump reafirma su postura dura frente a la migración, generando preocupaciones entre grupos defensores de derechos humanos y comunidades migrantes que anticipan un panorama complicado bajo esta nueva administración.
