El sheriff de Jacksonville, T.K. Waters, expresó su respaldo a la política de deportaciones masivas impulsada por el presidente Donald Trump, marcando distancia con otros líderes republicanos de seguridad en Florida que han mostrado preocupación por la medida. Mientras varios sheriffs del estado cuestionan deportar a inmigrantes sin antecedentes penales y proponen limitar las acciones solo a quienes han cometido delitos, Waters reafirmó que su enfoque es cumplir la ley y colaborar con autoridades estatales y federales. Destacó además que en el condado de Duval ya han procesado a más de 1,200 inmigrantes para procedimientos de deportación en los últimos años, todos vinculados a delitos. La diferencia de posturas refleja un creciente debate dentro del propio Partido Republicano sobre cómo aplicar las políticas migratorias en el estado.
