El presidente Joe Biden y el líder de la Cámara de Representantes Kevin McCarthy, llegaron a un acuerdo provisional para elevar el techo de la deuda del Gobierno Federal, de 31,4 billones de dólares, poniendo fin a un estancamiento de meses.
El líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, compareció ante los medios para anunciar que su partido y el presidente de Estados Unidos habían logrado al fin un principio de acuerdo, aunque parece que por delante hay todavía varios desafíos, ya que no es total y debe pasar el trámite parlamentario a falta de nueve días para que el plazo venza.
«Acabo de hablar por teléfono con el Presidente hace un rato. Después de que perdiera el tiempo y se negara a negociar durante meses, hemos llegado a un acuerdo de principio que es digno del pueblo estadounidense», tuiteó McCarthy.
El acuerdo elevaría el límite de la deuda durante dos años y limitaría el gasto durante ese tiempo, e incluye algunos requisitos adicionales para los programas destinados a la población más pobre.
Una llamada de 90 minutos para llegar a un acuerdo
Biden y McCarthy mantuvieron una llamada telefónica de 90 minutos el sábado por la noche para discutir el acuerdo.
«Todavía tenemos trabajo que hacer esta noche para terminar de redactarlo», dijo McCarthy a los periodistas en el Capitolio. McCarthy dijo que espera terminar de redactar el proyecto el domingo, hablar con Biden y votar el acuerdo el miércoles.
El acuerdo evitará un impago económicamente desestabilizador, siempre y cuando consigan aprobarlo en un Congreso muy dividido antes de que el Departamento del Tesoro se quede sin dinero para cubrir todas sus obligaciones, algo que advirtió el viernes que ocurrirá si no se eleva el techo de la deuda antes del 5 de junio.
Los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes, han presionado para que se reduzcan drásticamente los gastos y se impongan otras condiciones, como nuevos requisitos de trabajo en algunos programas de prestaciones para estadounidenses con bajos ingresos y la retirada de fondos del Servicio de Impuestos Internos, la agencia tributaria estadounidense.
También han dicho que quieren frenar el crecimiento de la deuda estadounidense, que en la actualidad equivale aproximadamente a la producción anual de la economía del país.
El presidente Biden comunicó a través de Twitter que «es un importante paso adelante que reduce el gasto al tiempo que protege programas críticos para los trabajadores y hace crecer la economía para todos. Además, el acuerdo protege mis principales prioridades y logros legislativos y los de los demócratas del Congreso».
Además concluyó que «el acuerdo representa un compromiso, lo que significa que no todo el mundo consigue lo que quiere. Esa es la responsabilidad de gobernar.»
