El presidente Joe Biden ha dado este martes un paso adelante en la regulación de armas, uno de los temas que más polarizan a los estadounidenses. El mandatario ha firmado una orden ejecutiva que refuerza los controles de las ventas de armas de fuego. La iniciativa pretende hacer más difícil que las pistolas y rifles terminen en manos de personas con problemas mentales, antecedentes penales o de abuso doméstico. Y también hacer más sencillo para policías y jueces quitar el armamento a quien representa un peligro potencial para su comunidad.
“Esta orden ejecutiva acelera e intensifica el esfuerzo para salvar vidas más rápidamente”, ha dicho el presidente en un evento en un club comunitario del Valle de San Gabriel.
- El mandatario solicita al Departamento de Justicia endurecer la vigilancia para que las armerías realicen los registros de antecedentes que requiere la legislación federal.
- La nueva orden ejecutiva indica que cualquier que venda en un año por lo menos cinco armas de fuego para obtener ganancias será considerado parte de la industria. De esta forma, los vendedores en las ferias de armas o los anunciantes de armerías en línea pueden ser sujetos a la normativa y ser obligados a la verificación de antecedentes.
- Incrementar la ofensiva en contra de las armerías. El Buró de Alcohol, Tabaco y Armas, junto con el Departamento de Justicia publicará un informe de los negocios que han sido castigados por no obedecer los requisitos federales de venta de armas. “Debemos insistir en que ya es suficiente y que no permitiremos que los intereses de los fabricantes de armas triunfen sobre la seguridad de nuestros niños y de la nación”, indica Biden en el texto de su orden ejecutiva.
- La iniciativa también se dirige a las “banderas rojas”. Es una referencia a la legislación vigente en 19 Estados, además de Washington D. C. Esta permite a los departamentos de policías, familiares, amistades, compañeros de trabajo, empleadores y maestros solicitar ante un juez una orden que quite temporalmente armas y municiones de manos de personas que son un riesgo para su entorno y para sí mismos.
“Estas leyes son solo efectivas si el público conoce cuando y cómo usar las órdenes de banderas rojas”, indica el poder ejecutivo. Por ello, Biden ha solicitado al Gabinete trabajar con los cuerpos de policía, médicos, maestros y líderes comunitarios para hacer más conocidas las normas en los Estados donde están vigentes: California, Colorado, Connecticut, Delaware, Florida, Hawái, Illinois, Indiana, Maryland, Massachusetts, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón, Rhode Island, Vermont, Virginia, Washington y la capital del país.
La medida del mandatario demócrata ha sido aplaudida por las organizaciones que luchan por una mayor regulación del mercado de armas en Estados Unidos.
