Un panel de asesores de salud de Estados Unidos respaldó este viernes la dosis de refuerzo para la vacuna contra el covid-19 de Johnson & Johnson de una sola dosis, diciendo que debería colocarse al menos dos meses después de la primera inmunización.
J&J había pedido a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés) que fuese flexible con su dosis de refuerzo, argumentando que la dosis extra añade una protección importante ya dos meses después de la vacunación inicial, pero que podría funcionar mejor si la gente espera hasta seis meses después.
El grupo de asesores de la FDA votó por unanimidad que el refuerzo debería ofrecerse sin fijar un momento concreto y para todos los mayores de 18 años que se hayan inoculado con esta vacuna.
Los asesores citaron la creciente preocupación por el hecho de que los vacunados con J&J parecen estar menos protegidos que las personas que recibieron las dos dosis de Pfizer o Moderna, y que la mayoría recibió esa única dosis hace muchos meses.
La FDA no está obligada a seguir esta recomendación, pero su decisión final podría ayudar a ampliar la campaña de refuerzo del país. Y en general, avala las recomendaciones.
El gobierno de Estados Unidos dice que las tres vacunas que se ofrecen en ese país y en Puerto Rico siguen ofreciendo una fuerte protección contra la hospitalización y la muerte por covid-19, y que la prioridad es vacunar por primera vez a quienes no lo han hecho.
Sin embargo, hay una presión creciente por reforzar la protección contra las infecciones «avanzadas» y la variante delta del coronavirus, la más contagiosa.
Las dosis de refuerzo de la vacuna de Pfizer comenzaron el mes pasado para las personas con alto riesgo de contraer el covid-19, y el panel asesor de la FDA recomendó ayer el mismo enfoque para los vacunados con Moderna.
Tanto la vacuna de Pfizer como la de Moderna utilizan material genético denominado ARNm o ARN mensajero para generar la inmunidad contra el covid-19, pero emplean dosis diferentes y fórmulas levemente distintas.
En tanto, la vacuna de J&J utiliza un virus inactivado del resfriado común llamado adenovirus -un vector viral- para darle las instrucciones genéticas al organismo para que responda ante una infección de covid-19 y se aplica en una sola inyección.
