Las recientes tensiones entre Estados Unidos, Irán e Israel han causado un aumento significativo en los precios del petróleo, con repercusiones inmediatas y potenciales en el costo de la gasolina en mercados internacionales, incluido el estadounidense.
Tras los ataques, surgió preocupación en los mercados sobre una posible represalia de Irán, que podría amenazar intereses estadounidenses en la región o interrumpir el tránsito de crudo a través del estrecho de Ormuz, considerado como el principal punto estratégico para la exportación de petróleo desde varios países de la región, entre ellos Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Kuwait. La Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés) destaca que esta vía facilita el paso de aproximadamente el 20% del suministro global de petróleo.
Greg Kennedy, director del Economic Conflict and Competition Research Group en el King’s College London, declaró a Newsweek que la incertidumbre sobre la duración y la intensidad del conflicto puede motivar el acaparamiento o la compra preventiva de crudo por parte de otros países, lo que incrementa aún más la presión sobre los precios. En su análisis, Kennedy advirtió que, de mantenerse o agravarse la situación, se observarán aumentos en los costes energéticos que repercutirán en los consumidores y sectores productivos.
Expertos citados por ABC News, como Patrick de Haan, jefe de análisis petrolero de GasBuddy, afirmaron que el precio medio del galón de gasolina en Estados Unidos podría alcanzar hasta 3.40 dólares, lo que representaría un incremento adicional del 6% si el mercado mantiene su tendencia alcista. De Haan también indicó que solo en la última semana, la mayoría de los estados experimentaron incrementos.
Infobae.
