
La economía estadounidense registró una notable desaceleración durante el segundo trimestre del año.
El Producto Interno Bruto (PIB) avanzó a una tasa anual del 1.5%, ubicándose por debajo del 2.1% del primer trimestre y del 1.8% estimado por los expertos según reportes de U.S. News.
Por su parte, el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE), medidor clave de la inflación para la Reserva Federal, bajó en su tasa anual al 3.7% frente al 4.1% registrado en mayo.
Estos datos llegan apenas un día después de que la Fed decidiera mantener congeladas las tasas de interés, provocando una caída de más de 1,000 puntos en el Dow Jones por el nerviosismo del mercado.





