Un grupo de personas con armas y dispositivos incendiarios irrumpieron este viernes en el interior de una sala de conciertos Crocus City Hallen la capital de Rusia, Moscú abriendo fuego contra los presentes.
Según los datos manejados por el Servicio Federal de Seguridad (FSB), al menos 115 personas murieron, algunos por asfixia por el incendio y más de un centenar resultaron heridas en el tiroteo
El Estado Islámico, a través de un mensaje en Telegram, ha reivindicado la autoría del ataque.
Las fuerzas especiales han logrado evacuar el edificio y han puesto en marcha un operativo para capturar a los cinco presuntos autores del tiroteo. A través de ese operativo, las fuerzas han logrado detener a cuatro de los sospechosos, aunque son 11 las personas detenidas en total, según ha informado el director del FSB, Alexandr Bórtnikov, al presidente ruso, Vladímir Putin.
En uno de los vehículos interceptados a los sospechosos han encontrado pasaportes de Tayikistán, ha informado la agencia TASS.
Las autoridades rusas han puesto en marcha una investigación ante lo que consideran un atentado terrorista.
