AstraZeneca, la empresa farmacéutica que fabricó una de las primeras vacunas contra el COVID-19, solicitó al regulador estadounidense de medicamentos que otorgue la autorización de emergencia a un tratamiento con antígeno, el primero de su tipo, para prevenir la enfermedad.
“Ante todo queremos proteger a las poblaciones vulnerables que no reciben suficiente protección de la vacuna”, dijo Menelas Pangalos, jefe de investigación y desarrollo de AstraZeneca. “Pero en última instancia dependerá de las autoridades de salud decidir a quiénes quieren inmunizar”.
Pangalos dijo que la fórmula de efecto prolongado está diseñada para reforzar la inmunidad durante un año, mientras que las drogas existentes ofrecen uno o dos meses de protección.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha autorizado otros tres medicamentos con anticuerpos, dos de los cuales se pueden suministrar después de haber estado expuesto al COVID-19 para prevenir los síntomas. El medicamento de AstraZeneca se recetaría como preventivo para personas más vulnerables al virus.
La FDA ha enfatizado que los medicamentos con anticuerpos no sustituyen a la vacuna, que es la forma más eficaz y duradera de protección contra los virus. Los fármacos con anticuerpos también son costosos de producir y requieren una vía intravenosa o inyección y que los trabajadores de la salud los administren.
Los ensayos en humanos en etapa tardía mostraron que el fármaco de anticuerpos de AstraZeneca redujo el riesgo de desarrollar COVID-19 sintomático en un 77%. Más de las tres cuartas partes de los participantes tenían el sistema inmunológico debilitado debido al cáncer, el lupus y otras afecciones que los hacían más susceptibles a enfermedades graves.
