La propuesta surge ante una realidad preocupante: aproximadamente el 15% de los residentes de Jacksonville enfrenta inseguridad alimentaria.
Esto significa que miles de familias no tienen acceso constante y garantizado a alimentos suficientes, saludables y económicamente accesibles.
La estrategia contempla 32 recomendaciones para fortalecer el sistema alimentario local.
Entre las principales medidas destacan:
– Incentivos fiscales para reducir los costos de los terrenos destinados a la agricultura.
– Apoyo a agricultores y productores locales.
– Facilidades para establecer huertos y granjas urbanas.
– Nuevas oportunidades para vender productos agrícolas directamente a los consumidores.
– Programas de compostaje y reducción del desperdicio de alimentos.
– Festivales y actividades comunitarias que promuevan la producción local.
La administración municipal trabaja con organizaciones como Feeding Northeast Florida, Blue Zones Project, agricultores y comerciantes para desarrollar estas propuestas.
El plan busca favorecer especialmente a familias que viven en comunidades donde resulta difícil encontrar supermercados con alimentos frescos y económicos.
También pretende abrir oportunidades para pequeños agricultores, emprendedores y negocios relacionados con la producción alimentaria.
La propuesta también contempla facilitar la expansión de la agricultura urbana y la comercialización de sus productos.
