El presidente Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva para iniciar el desmantelamiento del Departamento de Educación, cumpliendo así una de sus promesas de campaña.
En una ceremonia llevada a cambio en la Sala Este de la Casa Blanca donde estuvo rodeado de estudiantes y profesores, el líder republicano cumplió la antigua promesa republicana de desmantelar el organismo.
“El Departamento de Educación nunca ha educado a un niño. Lo único que ha hecho es robarles dinero a los contribuyentes”, afirmó Trump al justificar la decisión.
«Vamos a devolver la educación, sencillamente, a los estados donde corresponde. Vamos a cerrarlo lo más rápido posible. No nos hace ningún bien», afirmó Trump.
Esta decisión reduce significativamente el Departamento de Educación, regresando la responsabilidad a los estados. Actualmente, la cartera supervisa alrededor de 100.000 escuelas públicas y 34.000 privadas, aunque cerca del 85% de la financiación proviene de los gobiernos estatales.
Además, otorga subvenciones federales a escuelas y programas necesitados, incluyendo fondos para pagar programas de artes y a los docentes con niños de capacidades especiales.
Sin embargo, el cierre definitivo del departamento, creado en 1979, requiere la aprobación del Congreso, de acuerdo con la legislación vigente.
