En el marco de su viaje oficial a Italia el Presidente Javier Milei y el Papa Francisco dialogaron sobre la situación política y económica de la Argentina.

“Fue una conversación franca, adonde confluyeron distintas miradas ideológicas, pero siempre en un mismo sentido: la manera de resolver la crisis, contener a los más pobres y gatillar el crecimiento productivo”

“Ni tomamos un vaso con agua”, reveló el Presidente al enviado especial cuando le preguntó sobre el cónclave que protagonizó con el Santo Padre.

El intercambio de regalos es una tradición cada vez que el Pontífice mantiene una audiencia. Según detalló el vocero Manuel Adorni, Milei entregó al papa una carpeta con la copia de la carta manuscrita del Canciller José María Gutiérrez a Juan Bautista Alberdi, acreditándolo como representante en Europa (mayo de 1854); un cuadro con la postal conmemorativa de Mama Antula que el Correo Argentino distribuyó en ocasión de su beatificación (agosto de 2017) y alfajores de dulce de leche y galletitas de limón.

Además, le llevó un obsequio personal: libros de Jesús Huerta de Soto, el economista español que suele citar en sus discursos y que mencionó el 10 de diciembre, luego de asumir la Presidencia, para referirse a la pobreza. “Como dice el gran Jesús Huerta de Soto, los planes contra la pobreza generan más pobreza, la única manera de salir de la pobreza es con más libertad”, dijo el jefe de Estado frente al Congreso.

El líder de la Iglesia Católica, por su lado, le obsequió un medallón de bronce inspirado en el Baldaquino de San Pedro, los volúmenes de documentos papales y el Mensaje por la Paz de este año.

Luego de la reunión con el Papa, el Presidente mantuvo un encuentro con el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal italiano Pietro Parolin, que estuvo acompañado por el canciller de la Santa Sede, al arzobispo Paul Richard Gallagher.

 

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