La esperanza de encontrar a los cinco pasajeros del sumergible Titan con vida se ha desvanecido, al confirmar la Guardia Costera de Estados Unidos que el batiscafo Titán quedó destruido como resultado de una implosión y que sus cinco tripulantes estaban muertos. También declaró que dada la profundidad en que se encuentran los fragmentos del aparato y la complejidad que supone trabajar allí, es poco probable que se puedan recuperar los cuerpos.
La Guardia Costera de EEUU ha remarcado que los «escombros» localizados a una profundidad de unos 3.800 metros corresponden a la parte externa del Titan. «Encontramos la campana de la parte delantera de la sala de presión y este fue el primer indicio de que hubo un evento catastrófico poco después», según el experto submarino Paul Hanken.
De las cinco piezas halladas, lo primero que descubrieron los especialistas fue «el cono de la nariz, que estaba fuera de la sala de presión».
Los fallecidos en el Titan «se mantendrán en estado de conservación» durante unas semanas
El profesor de la cátedra de Oceanología, Serguéi Mujamétov, cree que los cuerpos se mantendrán en estado de conservación a lo largo de unas semanas debido a que en agua salada los cuerpos manan los líquidos de la piel y se van secando
«Creo que es real encontrar los restos mortales, los cuerpos se mantendrán en estado de conservación a lo largo de unas semanas», señaló el profesor de la cátedra de Oceanología, agregando que a la profundidad de 3,8 kilómetros, donde está el Titanic, no hay depredadores grandes como tiburones que puedan destruir los cuerpos.
Los cadáveres se hinchan en el agua dulce, pero en el océano sucede lo contrario, los líquidos manan de la piel. La salinidad del agua en el Atlántico del Norte es de 35,5 gramos por litro, es el espacio acuático grande más salado del planeta, explicó el experto.
