El sur de Estados Unidos permanece bajo alertas por las altas temperaturas, con un índice de calor de hasta 107 °F. Aunque muchos pueden resguardarse, este es un lujo que no todos pueden tomar, incluidos los trabajadores del campo. Ellos nos dicen que el trabajo sigue, a pesar del tiempo y otras preocupaciones.

«Cada chilito llega directamente a las tiendas y usted solamente va y toma los vegetales. Nunca se dan idea de quiénes son las personas que lo levantan», dijo Tampa Isaret Jeffers, fundadora de la organización Colectivo Árbol. a Noticias Univision

Desde Plant City, Florida, donde en esta época del año cultivan el chile habanero, Isaret reflexiona sobre el valor del trabajo de los campesinos, muchos de ellos inmigrantes indocumentados. Sin importar el calor extremo, son quienes regresan cada mañana a trabajar los campos.

«A veces solamente juzgan a la gente indocumentada, que quieren que se vaya, que no estén aquí. Si quieren que se vayan, ¿qué va a pasar con estas cosechas?», expresó.

Nueva ley de inmigración

Su reflexión surge en medio de los temores que han compartido con ella un numeroso grupo de trabajadores del campo que residen en la Florida, donde a partir del 1° de julio entra en vigencia una nueva norma migratoria.

La SB 1718 anula las licencias de conducir emitidas por 16 estados a conductores sin un estatus migratorio y requiere que los empleadores con más de 25 trabajadores usen E-Verify para determinar la elegibilidad de empleo, entre otras medidas.

«Aquí vamos a sufrir ricos y pobres, indocumentados y no, porque los precios se van a elevar y las cosechas se van a morir. Por eso estamos aquí trabajando, porque queremos buscar una solución a todo este tema, que nos escuchen», indicó la líder comunitaria, cuya organización sin fines de lucro proporciona alimentos, ropa y otros servicios a trabajadores del campo en Florida.

«No se vayan, ya tiene una vida aquí»

Para ella, la decisión que han tomado familias inmigrantes de dejar la Florida, no es la solución.

«Los que se fueron, ya se fueron, que Dios los bendiga y tengan un buen futuro allá. Los que se van a ir, que no se vayan, ya tienen una vida aquí, tienen hijos en la escuela y un trabajo estable desde hace muchísimos años. No tienen por qué irse, esperemos que la ley no sean tan agresiva como se mira y que los empleadores hagan algo, no creo que se queden callados», exclamó.

Ella recuerda que, sin importar el estatus migratorio, los inmigrantes también tienen derechos.

«Ser inmigrante no es un delito, es un delito si usted hace algo malo, si roba, si está manejando tomado o no paga la manutención de sus hijos, esos son delitos. No tener licencia y que lo paren no es un delito», explicó.

La esperanza, un permiso de trabajo

Mientras que contratistas y vendedores de autos dicen que ya están viendo el impacto económico de esta ley, una trabajadora del campo teme lo mismo para el sector de alimentos.

«Si no hay trabajadores, ¿qué va a pasar? Se van a hechar a perder las cosechas y no van a tener el producto para comer. Necesitamos un valor y un reconocimiento», dijo a Noticias Univision Tampa Cristina Ramírez, quien desde hace 27 años trabaja en los cultivos.

Para Cristina, cuyos hijos son ciudadanos americanos, la reforma migratoria es la solución.

«Lo que queremos es que nos den un permiso de trabajo, más que nada a los que estamos pagando impuestos durante muchos años, los que tenemos hijos mayores de 21 años y los que no pedimos ayuda al Gobierno. Hay gente que sí lo merecemos. Esperamos recolectar firmas de muchos para que esto llegue al Senado», concluyó.

La Coalición de Inmigrantes de Florida tiene una línea telefónica para reportar algún incidente relacionado a la ley de inmigración, llamando al 1-888-600-5762.

Fuente: Univision

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