La cantante cubana Gloria Estefan, ganadora de tres premios Grammy, hizo historia este jueves al convertirse en la primera latina en entrar en el Salón de la Fama de los Compositores.
“Esta noche va a ser una noche muy especial. Estoy agradecida y bendecida y me siento honrada de poder hacer lo que amo y compartir mis palabras y mi música con todo el mundo”, escribió en su cuenta de Instagram, previo a la ceremonia, que se celebró en el New York Marriott Marquis de Times Square, en Manhattan.
En la alfombra roja de la edición 52, la estrella cubana estuvo acompañada por un séquito de familiares: su esposo, el productor y mánager Emilio Estefan, su hija, Emily Estefan, sus sobrinas Lili Estefan y Lina Luaces, su nieto Sasha Argento Coppola Estefan, así como a su nuera Lara Diamante Estefan-Coppola.
Estefan, que ha vendido más de 100 millones de discos y ganado innumerables premios y reconocimientos como la Medalla de la Libertad, máxima condecoración al mérito civil de Estados Unidos que le otorgó el presidente Barack Obama, recordó cómo con el paso de los años en este país fue descubriendo compositores cuya música fue una catarsis ante su «dolor» y «frustración».
Destacó que la música le ha permitido además conectarse con mucha gente alrededor del mundo.
La artista interpretó un popurrí de temas en inglés y para el de «Conga» llamó al escenario a su nieto de 11 años, que cantó con su abuela mientras su abuelo Emilio tocaba las congas como en los viejos tiempos de Miami Sound Machine, en esta ocasión, acompañado por su hija Emily.
