El papa Francisco y el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se reunieron este sábado en el Vaticano, un esperado encuentro que se produjo después de que el pontífice revelase que está en marcha una misión para poder poner fin a la guerra en Ucrania de la que aún no se conocen los detalles.
El Papa le regaló una obra de bronce que representa una rama de olivo, símbolo de paz, así como el Mensaje por la Paz de este año, el Documento sobre la Fraternidad Humana, y el volumen «Una encíclica sobre la paz en Ucrania».
El mandatario ucraniano, por su parte, le entregó una obra de arte hecha con un chaleco antibalas y una pintura titulada «Pérdida», sobre la matanza de niños durante el conflicto.
Tras el intercambio protocolar de regalos y saludos, ambos conversaron durante unos 40 minutos.
En una declaración escrita, el Vaticano informó que Francisco y Zelenski hablaron sobre la “situación humanitaria y política de Ucrania provocada por la guerra en curso”.
“El Papa aseguró su oración constante, testimoniada por sus numerosos llamamientos públicos y por su continua invocación del Señor por la paz, desde febrero del año pasado”, agregó.
“Ambos coincidieron en la necesidad de continuar con la labor humanitaria” para ayudar a la población y “el Papa subrayó en particular la necesidad urgente de ‘gestos humanitarios’ hacia las personas más frágiles, víctimas inocentes del conflicto”, añadió el comunicado.
Después del encuentro, Zelenski tuiteó sobre la reunión y contó que le pidió al pontífice «condenar los crímenes rusos en Ucrania».
