Este sábado comenzó la celebración de tres días por la coronación del rey Carlos III del Reino Unido.
El rey Carlos III fue coronado el sábado en la Abadía de Westminster, en una ceremonia basada en tradiciones antiguas.
Las trompetas sonaron dentro de la abadía medieval y la congregación proclamó “Dios salve al rey Carlos” cuando comenzó la ceremonia frente a más de 2 mil invitados, incluidos líderes mundiales, aristócratas y celebridades.
Afuera, miles de militares, decenas de miles de espectadores y algunos manifestantes convergieron a lo largo de una ruta que el rey recorrió desde el Palacio de Buckingham en un carruaje tirado por caballos con adornos dorados.
Fue la última milla de un viaje de siete décadas para Carlos de heredero al trono hasta convertirse en monarca.
Para la familia real y el gobierno, la ocasión, cuyo nombre en código es Operación Orbe Dorado, es una exhibición de patrimonio, tradición y espectáculo sin igual en todo el mundo.
Miles de personas de todo el Reino Unido y de otras partes del mundo acamparon durante la noche a lo largo de una ruta de 2 kilómetros para ver al monarca mientras viaja desde el Palacio de Buckingham hasta la abadía medieval.
En una misa tradicional anglicada, ligeramente cambiada para los tiempos modernos, Carlos, con mantos carmesí y crema juró ante la Biblia que es un “verdadero protestante”.
El heredero al trono, el príncipe Guillermo, su esposa, Catalina, y sus tres hijos asistieron. El hermano menor de Guillermo, el príncipe Enrique, quien ha tenido diferencias públicas con la familia real, llegó solo. Su esposa Meghan y sus hijos se quedaron en casa en California.
