La Cámara de Representantes de Florida aprobó, este martes con 83 votos a favor y 36 en contra, una ley (H.R. 1617) que castigará la inmigración indocumentada con un paquete de restricciones más severas en Estados Unidos y que ha obtenido el respaldo del gobernador Ron DeSantis.
De qué se trata la nueva ley
Entre otras medidas, la nueva ley obliga a los hospitales que aceptan Medicaid y a los departamentos de emergencias a recopilar datos sobre el estado migratorio de los pacientes y entregarlos al estado. Incluso cuando visitan la sala de emergencias.
Además, asigna un presupuesto de $12 millones para llevar a inmigrantes indocumentados a otros estados.
Tras recomendaciones:
- Prohíbe el uso de licencias de conducir válidas de otros estados en manos de indocumentados.
- Obliga a los hospitales a recopilar información sobre el estado migratorio de los pacientes y presentar informes trimestrales; modifica reglas para poder compartir la información de los pacientes indocumentados.
- Aumenta las multas por emplear a inmigrantes sin papeles.
- Castiga con mayor severidad a los reincidentes por contratación ilegal.
La iniciativa de ley también:
- Impone severas penas de cárcel a extranjeros que, a sabiendas, utilicen papeles falsos.
- Establece el uso obligatorio del programa federal E-Verify.
- Ordena auditorías aleatorias de empresas para verificar cumplimiento del uso del E-Verify.
- Amenaza con quitar de por vida licencias de operación a empresas que reincidan en la contratación de indocumentados.
- Prohíbe que indocumentados ejerzan como abogados (en el caso de dreamers protegidos bajo el programa DACA)
- Establece multas y penas de cárcel para quienes transporten indocumentados (no explica qué pasa con aquellos matrimonios mixtos).
