Cada 1 de diciembre se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Sida. Es una oportunidad para concienciar, educar y mejorar la comprensión del VIH como un problema de salud pública mundial.
Es el momento propicio para fortalecer el apoyo en la respuesta al VIH en las Américas y tomar pasos innovadores para que la Región pueda alcanzar las Metas Mundiales para acabar con la epidemia en el 2030.
La prevención combinada del VIH, detección temprana y acceso a tratamiento antiretroviral serán fundamentales para lograr detener la transmisión del virus en los próximos años. Para alcanzar ese objetivo, los gobiernos, los proveedores de servicios de salud, los organismos de cooperación, la sociedad civil, las personas viviendo con VIH, las poblaciones clave y otros interesados directos en esta lucha deben trabajar conjuntamente e intensificar la respuesta al VIH.
En su página de internet, la ONU resalta que las desigualdades son las que perpetúan la presencia del sida y frenan el progreso para poner fin a la pandemia, pero afirma que es posible abordarlas con un esfuerzo de todos.
Para ello, ha lanzado el lema «Igualdad ya», como un llamado a la acción, para “promover que todos nos pongamos a trabajar en todas aquellas medidas prácticas que se ha demostrado que son necesarias para tratar las disparidades y ayudarán a acabar con el sida”.
