La tragedia llegó luego de tres horas de intensas lluvias que comenzaron hacia la tarde del sábado, lo que provocó que varios ríos se desbordaran y arrastraran sedimentos, rocas y árboles desde la parte alta de la montaña.
Árboles gigantescos fueron arrastrados por la peor crecida que se ha vivido en la zona en 30 años, quedando atravesados en la vía principal de esta localidad bordeada por montañas.
También autos y fragmentos de casas fueron arrastrados por la corriente que subió hasta seis metros en las estructuras más cercanas al cauce, muchas de las cuales perdieron paredes.
«Jamás pensé que podía pasar algo de esta magnitud, es algo fuerte», expresó por su parte Loryis Verenzuela, de 50 años, mientras contemplaba entre lágrimas la devastación y se acercó a ofrecer asistencia.
Unos 1.000 funcionarios participan en las labores de rescate, dijo a la AFP el ministro Ceballos en Las Tejerías. «Tuvimos un gran deslave producto de los cambios climáticos, anoche con el paso del huracán Julia se produjo un vacío que generó rápidamente una vaguada».
«El pueblo se perdió, se perdió Las Tejerías», lamentó Carmen Meléndez, quien ha vivido sus 55 años en esta población ubicada a unos 52 km de Caracas.
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, informó que había 317 viviendas totalmente destruidas y otras 757 afectadas. Durante un recorrido por la zona, la funcionaria precisó que la prioridad es buscar a más sobrevivientes.
«Estamos recuperando las calles, pero el frente más importante es el de búsqueda. Estamos muy afanados con los familiares, con la gente de la comunidad y ya hemos recuperado el servicio eléctrico», indicó Rodríguez.
