
Una polémica escultura apareció en el National Mall de Washington y rápidamente generó debate en redes sociales y en el ámbito político. La obra muestra al presidente Donald Trump junto al fallecido financiero Jeffrey Epstein recreando la famosa escena de la proa del barco de la película Titanic.
La estatua, de casi cuatro metros de altura y pintada en color dorado, fue colocada como una instalación artística y lleva por nombre “El rey del mundo”. La pieza ha sido atribuida a un colectivo anónimo conocido como “The Secret Handshake”, grupo que ha realizado intervenciones similares en espacios públicos con mensajes políticos.
No es la primera vez que una escultura de este tipo aparece en ese lugar. En septiembre de 2025, dos figuras de color bronce que representaban a Trump y Epstein tomadas de la mano también aparecieron misteriosamente en la Explanada Nacional, frente al Capitolio. La instalación incluía una placa con la frase “Mejores amigos para siempre” y fue retirada al día siguiente por la Policía de Parques de Estados Unidos mientras se investigaba su origen.
Desde su aparición, la nueva obra ha generado reacciones divididas entre quienes la consideran una forma de crítica política y quienes la ven como una provocación en uno de los espacios más simbólicos de la capital estadounidense.
